Brigadistas forestales del ejido de Jauja, municipio de Queréndaro denuncian incumplimiento de convenio por parte de las autoridades municipales

Habitantes del municipio de Queréndaro señalan la falta de cumplimiento del Convenio por parte del Ayuntamiento de la temporada 2025 y para este año no se contempló una brigada forestal por parte de la Presidencia, ni de las autoridades estatales.
Por más de 30 años se ha conformado una brigada de prevención y combate de incendios forestales en la temporada de estiaje en el Ejido de Jauja; en el año 2022 y 2023 el presidente municipal en turno: Salvador Camacho Serrato, se negó a firmar convenio con la COFOM o no cumplió con lo estipulado en el mismo. De acuerdo con entrevistas realizadas, para 2024, el convenio se firmó directamente con el ejido.

Para el 2025 con el cambio de administración municipal la Lic. Diana Caballero Romero, firmó el convenio. Brigadistas locales, señalaron: “Pues hasta el día de hoy el municipio no nos ha entregado la parte que le correspondía, solo recibimos el pago de la Comisión Forestal”.
Aunado a esto debido a la reducción del presupuesto estatal para las Brigadas de prevención y combate de incendios forestales del 2026 y la falta de coordinación de las autoridades estatales y municipales; Queréndaro se quedó sin brigada. Las autoridades ambientales estatales no consideraron la importancia ecológica del municipio que, cuenta con un macizo forestal importante; se pueden encontrar bosques de oyamel, bosques mixtos de pino-encino, zonas de praderas y matorral; también se presenta una parte de bosque Mesófilo de Montaña.
De acuerdo con las declaraciones en prensa de la titular de la COFOM; Michoacán ha acumula casi 400 incendios y miles de hectáreas afectadas en el presente año. A pocas semanas de que se pronostique el punto más álgido de la temporada, con temperaturas que superarían los 40 grados. La brigada de Jauja ha apoyado voluntariamente al municipio vecino de Tzitzio en un incendio en la localidad de Las Carreras.
El día 8 de mayo del año en curso, ya se presentó un siniestro en Queréndaro en la Localidad de Tiradores; por lo que la alcaldesa solicitó el apoyo a la brigada de Zinapécuaro. Ese mismo día se presentó otro incendio, en dicho municipio por lo que la brigada tuvo que retirarse a dar atención, y se pidió apoyo a una brigada perteneciente a Ciudad Hidalgo.
“Los incendios siguen y no esperan a que haya presupuesto; nos afectan a todos, más allá de las decisiones que tomen o no los gobernantes” declaró otro miembro de la brigada del ejido de Jauja.
Tres décadas de experiencia y vocación se acumulan en el ejido de Jauja para combatir incendios. Sin embargo, la voluntad de la brigada no es suficiente para suplir la ausencia de un convenio, equipo digno o una coordinación efectiva entre los niveles de gobierno.
Los incendios no entienden de cambios de administración, colores partidistas ni recortes presupuestales. Mientras Queréndaro se queda sin brigada propia. La lección es brutal: el olvido en temas ambientales arde, igual que los bosques de Michoacán.


