Sinopsis Política: La simulación del combate a la inseguridad en Michoacán

 Sinopsis Política: La simulación del combate a la inseguridad en Michoacán

Por J. Salatiel Arroyo Zamora

Fue necesario que dos grandes líderes (Carlos Manzo y Bernardo Bravo) fueran sacrificados, para que el gobierno federal reaccionara; primero culpando a la “derecha”, a Felipe Calderón, a comentaristas, periodistas, acusando de “carroñeros” a los ciudadanos que se manifestaban indignados ante el atroz asesinato del fundador del “Movimiento del Sombrero”. Las lamentables declaraciones de la mandataria nacional y las pésimas reacciones de su gobierno ante la oleada de terror que azota al país, la obligaron a “rectificar, ordenando un despliegue de tropas de las fuerzas armadas en territorio michoacano (10 mil 506 elementos del Ejército y la Guardia Nacional y mil 781 más de la Marina), pero para combatir “las causas de la criminalidad, no a los criminales”; que, al igual que a su líder máximo (AMLO), para ella son seres humanos que le merecen respeto y toda su consideración.

Lo más generoso para los pobladores de este vapuleado Estado, es la inversión de 57 mil millones de pesos para alcanzar la estabilidad en la entidad, a través del “Plan Michoacán por la Paz y la Justicia” que contempla 100 acciones… no, no son “inmediatas” … esa fue otra caricatura, con nombre parecido, pero de índole municipal.

Las 100 acciones de la presidenta Sheinbaum son distintas, surgen de la “convicción profunda de que la seguridad se sostiene garantizando los derechos del pueblo a la educación, salud, vivienda y al empleo digno para el desarrollo con justicia y bienestar”. Manifestó textualmente la presidenta de México.

Por eso ese recurso se empleará en electrificación, apoyo al campo, turismo, generación de empleo, becas, infraestructura carretera (como la Maravatío -Zitácuaro, que ya está por terminarse, o tal vez harán otra), infraestructura con agua potable, se invertirá en programas para el Bienestar, en Educación, en centros deportivos, en salud construirán dos nuevos hospitales, entre ellos uno para Zitácuaro. EL HOSPITAL DEL IMSS QUE ESTABA PROGRAMADO PARA ZITÁCUARO DESDE EL 2018

Este hospital del IMSS para Zitácuaro tendrá espacio para 70 camas. Lo extraño, es que se está anunciando como una proeza de Juan Antonio Ixtláhuac Orihuela y Alfredo Ramírez Bedolla, pero desde tiempos de Silvano Aureoles Conejo (como gobernador) y Carlos Herrera (alcalde) se tenía proyectado, incluso se adquirió el terreno para tal propósito, en la salida a Toluca.

Respecto al Hospital del IMSS para Zitácuaro, fue el 10 de diciembre del 2017 (hace ocho años), cuando el entonces presidente municipal, Carlos Herrera Tello (acompañado del gobernador del estado, Silvano Aureoles) en un evento público, entregó al IMSS, representado por Román Acosta Rosales, la constancia de donación del terreno por parte del gobierno municipal de Zitácuaro. Proyecto en el que se empezó a trabajar desde el 2015 (dos años antes), cuya inversión sería de dos mil millones de pesos y la capacidad para 72 camas.

Se especula que Aureoles Conejo no era “santo de la devoción” del presidente AMLO, quien impidió la aprobación de la partida presupuestal para los trabajos de edificación del nosocomio. Obstaculizando también la autopista Zitácuaro – Maravatío, que estaba proyectada para el 2018. El propio titular de la SCT, Javier Jiménez Espriú, en 2020, anunció públicamente la autorización y ejecución del proyecto, cuya inversión sería -en ese tiempo- de tres mil 070 millones de pesos, en 71 kilómetros de longitud. Pero hoy, son otros los que se cuelgan “las medallas”.

Así mismo, gracias a las muertes de Carlos Manzo y Bernardo Bravo se construirán 82 mil viviendas (lo que también ya se encontraba en los planes del gobierno desde antes), se invertirá en cultura y hasta en justicia para los pueblos indígenas (como sí les hicieran un favor y no se tratara de una obligación inaplazable del gobierno).

Es mentira el beneficio extraordinario para Michoacán

De acuerdo a senadores, las acciones “generosas” del gobiernos federal, a través del “Plan Michoacán para la Paz y la Justicia” son mentira, porque esos 57 millones de pesos que se enviarán a Michoacán son recursos que ya estaban etiquetados desde antes y nos están haciendo creer que se trata de decisiones gubernamentales recientes, para pacificar al Estado, luego de la ineptitud para impedir el asesinato de Carlos Manzo, quien en reiteradas ocasiones solicitó el apoyo del gobierno federal para combatir al crimen organizado que azota a Uruapan y del asesinato también de Bernardo Bravo, que constantemente denunció las extorsiones que padecen los productores agrícolas del valle de Apatzingán.

Pero no fue así, nuevamente se está agrediendo a los ofendidos michoacanos, pues lo que están haciendo es sumar los recursos de los programas sociales y de las obras de infraestructura que ya estaba programada para el estado. Están sumando lo que ya estaba destinado para el estado y lo nombraron “Plan Michoacán para la Paz y la Justicia”.

La paz anhelada no llegará a Michoacán, al menos no en corto plazo

Pero lo realmente importante para todos: la paz anhelada, no llegará. Al menos no en el corto plazo. Pues el gobierno se obstina en negar esa realidad, mientras culpa a otros y criminaliza a las víctimas. El caso más reciente es el del titular de la Guardia Nacional, quien se ha atrevido a intentar responsabilizar a Carlos Manzo Rodríguez de su propio asesinato, dizque, porque no aceptó que dicha corporación se hiciera cargo de su primer círculo de seguridad personal.

Esa desfachatez es inaudita, pues se necesitaría estar estúpido como para confiar en ellos y poner nuestra vida en sus manos (sería como decirle a Adán Augusto que mande a “La Barredora” a poner orden en Michoacán). Pues es del dominio público la alianza entre mandos policiacos y militares con criminales. No son pocas las regiones donde policías sirven de mandaderos, informantes y sicarios al servicio de la criminalidad, mientras los jefes, comandantes, directores y secretarios de seguridad pública se dedican a la venta de “seguridad”.

Lo que está haciendo la presidencia para prevenir y disuadir conductas delictivas, atendiendo las causas, especialmente entre niños, adolescentes y jóvenes, con acciones culturales, académicas, artísticas y deportivas, está excelente.

Pero no se debe dejar de lado la aplicación de todo el peso de la ley a los infractores. Porque para eso se legisló y existe el Código Penal, para aplicarse y proteger a la sociedad sancionando conductas perjudiciales para el orden y la convivencia social, mediante la prevención, castigo y la rehabilitación. Nada de que a los infractores “abrazos” … tampoco balazos, si no son necesarios. Solo la aplicación de la ley.

Y no es tan difícil, como intentan hacer creer, ni se ocupan aparatosos y costosos operativos policiacos y militares (que pagan los contribuyentes). Basta con la intervención de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), para detectar y asegurar los capitales mal habidos, de políticos, funcionarios y criminales civiles.

Con eso, además de tener cantidades excesivas de dinero para “combatir las causas de la criminalidad”, se deja sin capacidad para corromper, cohechar, sobornar y operar a las organizaciones criminales. Cuyos capos tendría que huir del país u ocultarse, para no ser perseguidos por quienes han sido agraviados. Sin dinero, se quedan sin poder, débiles y fragmentados, sin representar peligro alguno, fáciles de encarcelar y rehabilitar.

Pero tal vez eso no convenga a funcionarios del gobierno que, de la parte proporcional producto de las extorsiones a comerciantes, empresarios, productores y prestadores de servicios, obtienen ingresos en cantidades descomunales, similares a la recaudación tributaria del SAT, pero sin ser fiscalizadas, sin riesgo, ni esfuerzo alguno. Probablemente esa sea la razón para combatir con abrazos a los criminales y enfocarse en la atención a las causas de la criminalidad, realizando operativos donde se aseguran vehículos, armas y droga, pero no personas y cuando es así, no se trata de capos.

Luego entonces, el combate real a la inseguridad y violencia en Michoacán, se seguirá simulando y continuará siendo el pretexto para el turismo policiaco de las fuerzas armadas, así como la oportunidad de “darse baños de pueblo” de algún aspirante presidencial. Además de utilizarse el dominio de los grupos criminales para mantener sometida y controlada a la clientela electoral que pretenda rebelarse al régimen.

Viene Omar García Harfuch a Michoacán y nada favorable para los michoacanos sucede; al contrario, el mismo día que realizaba recorridos por Morelia y Uruapan hubo diversas ejecuciones y cadáveres de asesinados localizados, entre ellos el de un adolescente y un adulto, presuntamente cómplices en el asesinato de Carlos Manzo, en pleno operativo masivo de las fuerzas armadas desplegadas en el territorio estatal que, al retirarse, dejarán igual o peor a Michoacán. Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum insiste que el homicidio doloso está disminuyendo, sin atreverse a dar cifras de las desapariciones forzadas, que terminan en homicidio, la mayoría.

Hasta pronto compañera Alicia

Aprovecho el espacio para despedir a una combativa luchadora social, Alicia Vanegas González, quien a partido dejando un legado ejemplar en los movimientos de izquierda, desde la adolescencia y hasta su muerte.

Desde Uruapan, Michoacán, viene a Morelia a estudiar la carrera de Historia, ingresa a la Casa del Estudiante “Che Guevara”.

De hermanos militantes del Partido Comunista Mexicano e hija de ferrocarrilero, la disciplina obrera la traía muy, muy adentro.

Pronto destacó en la Coordinadora de Universitarios en Lucha (CUL), integró la Comisión de Radio y tres veces formó parte del Consejo Directivo: dos gestiones en Che Guevara y una más en la Casa Femenil “Residentes Universitarias”.

Alicia fue una de la mejores Archivistas del estado, recibió mención honorifica por el Archivo General de la Nación. Además, fue funcionaria pública en la administración municipal de Raúl Moró Orozco y en la presente, de Alfonso Martínez Alcázar.

Como integrante de “Rumbo Proletario”, fue parte de la organización de eventos en la localidad. Macondo, UCEZ, Las Colonias Unidas del Sur, la Reforma Universitaria y tantas otras luchas resaltan en el recuerdo.

Fortaleza para su compañero de vida, Guillermo Rivas Guerrero, y familia.

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