UNAM explica porque están desapareciendo los charales en México

 UNAM explica porque están desapareciendo los charales en México

Charales: ¿Qué afecta su sobrevivencia?

¿Conoces los charales, alguna vez has escuchado hablar de ellos? Bueno, son pequeños peces de la familia Atherinopsidae, tienen importancia biológica, cultural, económica y alimentaria. Estos amiguitos se caracterizan por presentar una banda plateada a lo largo del cuerpo y en términos de distribución se les  encuentra  en  el  centro  de  la  República  Mexicana  principalmente  en los  estados  de Jalisco, Michoacán y Estado de México.

Estos pequeños peces  se  comercializan  para  su  consumo  en  fresco,  secos,  en  tamal  o  como boquerón, esta última alcanza un valor de 380 pesos por kg. No obstante, su producción en los últimos años ha disminuido y en el mejor de los casos se ha mantenido, pero… ¿Qué es lo que está pasando con ellos?

Las  poblaciones  de  charales  no  solo  se  ven afectadas por  la  pesca,  sino  que existen otros elementos  adversos  que  afectan  su  sobrevivencia.  Por  un  lado,  la  introducción  de  otras especies  a  su hábitat y por otro, la contaminación de los cuerpos de agua en donde viven. Algunas especies de peces introducidas compiten por el espacio y el alimento con los charales y algunas  se  alimentan  de  ellos.  Estas  especies también introducen  parásitos  o  enfermedades.  Debido  a todo  lo  anterior, los  peces introducidos  se  vuelven dominantes  en  número  y  biomasa amenazando su existencia al actuar como sus enemigos directos.

Esto significa, que antes de que se introduzcan especies ajenas  al  lugar,  los  pescadores  capturan  muchos  charales,  y  cuando  ya  se  han  establecido  especies introducidas, los pescadores atrapan menos charales. Los  enemigos  públicos  de  los  charales  son  la  carpa  común  (Cyprinus  carpio).  Esta  especie  es de importancia comercial en el país, fue introducida a inicios de 1886 con el propósito de poblar y repoblar grandes cuerpos de agua (embalses y lagos) e incrementar con ello su producción piscícola. Se caracteriza por  ser una  especie omnívora  muy  generalista(que  come  casi  cualquier  cosa) que cuando entra en  el ecosistema del  charal disminuye  sus  poblaciones  al comerse sus huevecillos, los  que se  encuentran adheridas a la vegetación.

Las carpas juveniles compiten con los charales por alimento, ya que se comen los  mismos crustáceos  que  les  sirven  de comida,  entre  los  que  podemos  mencionar  a  las  pulsa  de  agua. El siguiente enemigo, son las carpas doradas (Carassius auratus), son originarias de Asia y se introdujeron en México en el año 1872 con fines ornamentales y piscícolas en pro de mantener una mejor producción pesquera. Es un pez omnívoro generalista (que se come todo lo que pueda),y en sus primeras etapas de  vida compiten con  los  charales  ya  que ambos  se  alimentan principalmente  de organismos zooplanctonicos como pulgas de agua, lo que afecta a sus poblaciones. El  tercer  enemigo  mortal  de  los  charales,  es  la  lobina  negra  (Micropterus  salmoides),es la  especie dulce acuícola  más  importante  en pesca  deportiva, nativa  de  América  del  Norte  y  traída en  1901 para favorecer  el  desarrollo  de  actividades  pesqueras  y turísticas.

Es una especie carnívora, altamente depredadora que algunas veces llega a presentar canibalismo (se pueden comer a sus tíos, a sus papás, a sus sobrinos o a sus hijos).  Estos peces amenazan la supervivencia de muchas especies incluyendo  el charal,  su  introducción  ha  provocado  problemas ecológicos  en  ecosistemas  con  comunidades  ícticas nativas (especies  de  peces originarias  de  ese  lugar).

A lo largo de su desarrollo, las lobinas negras van cambiando de tipo de comida, comienzan alimentándose de pequeños crustáceos, insectos y arañas, hasta langostinos, y en estado  adulto  comen ranas,  pequeñas  aves,  roedores  y otros peces,  como  carpas  y charales. Estudios realizados de los hábitos alimenticios de las lobinas negras, demuestran que los charales han sido los más afectados por su depredación.

Finalmente, el cuarto enemigo de los charales, es un gusano parásito que llegó al país en el intestino de carpas herbívoras en 1965. Este parásito es conocido como tenia asiática (en México podemos traducirlo como una lombriz intestinal de las conocidas como “solitaria”, pero de peces) (Bothriocephalus acheilognathi), estecéstodo, originario de China no presenta una preferencia por la especie de pez al que va a parasitar, por lo que  infecta  el tracto  digestivo de diversas  especies  de peces (originarios  y  no originarios  de  México) y desafortunadamente, los  charales  no  han  sido la  excepción. Estos parásitos intestinales, igual que otros, afectan el crecimiento, fisiología, comportamiento y reproducción de las especies que afectan.

Hasta este punto ya conoces cuáles son las especies “enemigas” de los charales, pero en segundo término y no menos importante, está la contaminación de los cuerpos de agua, que es un factor en contra, a ser considerado.  En estos sistemas, es frecuente que se realicen actividades antropogénicas (realizadas por los humanos) que implican la liberación de aguas residuales, desechos industriales o bien cualquier otro producto de desecho que  alteran  sus propiedades físicas, disminuyen  los  niveles  de  oxígeno  y acidifican las  aguas,  lo  que directamente  afecta la  sobrevivencia  de  los  charales y demás comunidades que los habitan.

En conclusión, en el ambiente se pueden presentar uno o  varios  de  los  elementos adversos que dificultan la sobrevivencia de las especies de charal, algunas de las cuales ya se encuentran en riesgo. (UNAM Global)

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